NOTA:

NOTA: la filosofia de este blog es: "toda historia tiene su banda sonora" asi que por favor antes de leer dele click a la cancion y disfrute.

domingo, 26 de abril de 2026

Mi Sloan Fellow.


Hace un año ya sabía que me venía a Sloan, también sabía que Paula se iba del banco y que su portafolio de clientes sería mío. Sabía que no había ni una sola excusa posible del banco para subirme el salario; eso habría representado más bono, un portafolio más interesante. No solo me lo había ganado con paciencia y esfuerzo, había demostrado hacerlo muy bien. Además, sabía que podía aprender de Yankees y que eso abriría más mis puertas y mi seniority, y si me hubiera quedado, seguiría siendo trader institucional y conocería aún más el mercado local, manejaría los fondos de pensiones y las fiduciarias grandes, habría seguido rumbeando, habría comprado otro apto y me habría mudado a uno más grande, quizás hasta estaría embarazada, ¡¿quién sabe?! Definitivamente habría visitado ya Japón con mi mamá, pero no tendría amigos japoneses 💔. 

Si me hubiera quedado en Bogotá, hoy estaría felicitando a David por su fancy new position en Colsubsidio, y quizás yo estaría tomando su cargo de director de tesorería en Lulo Bank. Era cuestión de tiempo irme de Davivienda, era cuestión de tiempo tener más dinero, era cuestión de tiempo “crecer”. Si me hubiera quedado, quizás habría aplicado a HBS y estaría preparándome para irme a Harvard, o no, porque también existía la posibilidad de que me hubiera conformado con la vida, como tantas veces John ha querido, y habría dejado ese sueño de estudiar afuera y de mi carrera internacional.

Si me hubiera quedado, mi trade-off habría sido no ser Slonie, no ser MIT, y no habría conocido a Manu con su capacidad mágica de leer a la gente. Y no habría tenido una little sis como Peggy para reírme, llorar y divertirnos tanto. No habría hecho una amistad con Shota en un inglés roto al principio, pero profundamente sincera, y no habría tenido un millón de conversaciones con Néstor acerca de lo divino y lo humano, con té, mucho té… No habría ido a Providence con Jay, no tendría a mi Susi y su paz, no habría reído con Juli o con Pedro. Cris y Sandra no habrían conocido a mis papás, me habría perdido la pastelería de Maggie y Omar, no habría aprendido de liderazgo, y no habría vivido un año en Cambridge/Boston. 

No habría viajado a esquiar, no conocería PR, no habría hecho skydiving ni celebrado mi cumpleaños mágico en Las Vegas. No habría pintado mi segundo cuadro, no habría aprendido de arte, no habría llorado de frustración, de tristeza, y no habría crecido tanto como lo hice este último año. Sin duda, no tendría a mi clase de Fellows con sus 43 países y sus 116 personalidades. 

Si me hubiera quedado en Bogotá, no podría ver el río Charles todos los días desde mi ventana. No estaría a punto de graduarme del MBA de mis sueños con el corazón gigante de alegría. Y aunque la incertidumbre del trabajo me abruma, de no saber qué va a pasar en los meses que vienen, no habría sido tan feliz como lo fui este último año. Gracias, Dios, gracias universo, y gracias a Karen, que sacrificó todo y saltó al vacío, para que Estefanía por fin pudiera ser feliz. 😊 


 Estefania.

No hay comentarios:

Publicar un comentario